La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y el chef del restaurante
Casas Colgadas, Jesús Segura, han transformado los últimos hallazgos de
la villa romana de Noheda (Cuenca) en materia de nutrición en platos
actuales. La investigación de la universidad
regional sobre el yacimiento ha posibilitado al chef conquense
descubrir, recuperar, reconstruir y reinterpretar la dieta de los
habitantes de la villa entre los siglos III y VI para convertir los
datos arqueológicos en un menú de vanguardia.
La investigación, presentada en las Casas Colgadas, ilustra que la
alimentación de la civilización romana destaca por el aprovechamiento
total de los animales y de otros elementos del entorno: “Cereales,
aromáticos, especias o leguminosas… los romanos aprovechaban
lo que tenían alrededor”, ha señalado el chef en sus inmediaciones.
Segura ha presentado tres de los 24 platos que ha diseñado en base a los
hallazgos científicos: un caldo de conejo al ajillo con una corona de
judías verdes, un pecho de vaca con una ensalada
de verduras y vinagre de zumaque y, para acabar, una pieza de ciervo
con jugo concentrado aromatizado con bayas de enebro, gel de frutos
rojos y unas castañas en diferentes elaboraciones.
El rector de la UCLM, Julián Garde, ha elogiado la visión holística del
proyecto de investigación ‘Qué comían los habitantes de la villa romana
de Noheda’. Asimismo, ha señalado la importancia de su repercusión en la
ciudadanía: “La transferencia de conocimiento
necesita generar impacto y valor en la sociedad y este proyecto cumple
con el objetivo”.
Para llegar a estas conclusiones, el investigador principal del
proyecto, Miguel Ángel Valero, ha explicado cómo han realizado el
exhaustivo estudio del ecosistema. Por un lado, han anatomizado el
bosque, con gran presencia de olivo y distintos pólenes. Por
otro lado, han conocido la fauna mediante el análisis de más de 8 000
fragmentos óseos.
Valero ha narrado que las particularidades de Noheda, que funciona como
cápsula del tiempo por su excelso estado de conservación, permiten
conocer que sus habitantes ingerían principalmente vaca, ciervo y
conejo, además de oveja y cabra para su aprovechamiento
íntegro. También destaca la presencia de la gallina y la paloma
mientras que, por el contrario, escasea el rastro de jabalís. Una
alimentación y elaborados que ponen de manifiesto el alto valor
nutricional de su dieta.
Este proyecto de investigación liderado por la UCLM analiza de forma
global las sociedades tardoantiguas en el interior de la provincia
Carthaginensis a partir de los datos de la villa romana de Noheda. En
concreto, ‘De Noheda a la mesa: Ciencia y Gastronomía
de la Antigüedad tardía’ explica parte de los resultados de un proyecto
que continuará dando frutos en materia de nutrición: Valero ha avanzado
que se están estudiando los restos orgánicos encontrados en unos
recipientes cerámicos de la villa en la Universidad
de Málaga.
La investigación se sustenta sobre tres líneas de financiación de
concurrencia competitiva mediante convocatorias regionales, a través de
la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y del Gobierno nacional, a
través del Ministerio de Ciencia, Innovación
y Universidades.