Opinión

¿Para qué sirve entre otras cosas, cumplir años?

| Miércoles, 9 de Septiembre del 2020

La pregunta bien pudiera ser considerada como un tanto sub realista. Supongo que si fuera el tema de una encuesta callejera, las respuestas irían desde “vaya una pregunta más absurda”, hasta la más metafísica y paradójicamente, evidente de todas: “la edad sirve ante todo y entre otras cosas para certificar que se sigue vivo”. 

Una de las pocas respuestas ante los grandes temas de la vida en la que curiosamente coincide el concepto más abstracto y genérico con el igualmente inmediato y palpable. Porque para lo que ante todo sirve la edad es para demostrar que  seguimos vivos. Cumplir años es lo mejor que nos puede pasar sobre todo si lo hacemos estando medianamente bien y sin caer en la irresponsabilidad de exigir a la naturaleza demasiado a partir de una cierta edad, que ya saben aquello de que “si a partir de los cuarenta no te duele nada…es que estás muerto”. 


Cumplir años tiene algo de parecido al acto de ingerir una comida agradable y apetitosa. Al principio, las ganas hacen que comamos de manera rápida y anhelosa. Cuando hemos saciado los primeros envites, entramos en un momento más sosegado en el que ingerimos el mismo alimento de manera más mecánica hasta que llega un momento en el que comemos con más lentitud y desgana por estar ya saciados.  


Con la edad sucede lo mismo. En la adolescencia, nuestro anhelo es cumplir rápidamente los años para poder llegar a ser una persona adulta; una vez que conseguimos un cierto equilibrio emocional y cierta seguridad en nosotros mismos, olvidamos que estamos cumpliendo años o al menos es algo a lo que no damos importancia, hasta que llega un momento en que la falta de ganas o ilusiones hace que volvamos a recordar que estamos comiendo, que los estamos cumpliendo. Es el inequívoco síntoma de haber llegado a la vejez.

Pero existe otro factor que es determinante a la hora de evaluar los años vividos. Reflexionar sobre la utilización que les hemos dado. Si los años nos han servido para madurar o sólo envejecer; si nos han hecho personas más comprometidas y profundas hacia los temas fundamentales o los hemos ido consumiendo de manera superficial, frívola y vencida. En definitiva si nos ha servido para ser mejores personas.

Hoy un compañero y amigo cumple cincuenta y dos años. ¡Quién los pillara!, le he dicho esta mañana al felicitarlo; lo mismo que me dice mi suegra ya nonagenaria cada siete de agosto. En ambos casos, vivir para ver y seguir viendo.

1117 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
}

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}