El salón parroquial de la Asunción acogió este sábado
el Pregón de las Fiestas de San Antonio Abad 2026, que pronunció el
conocido comunicador Pepe Sánchez Patón. Por segundo año consecutivo se celebró
en ese espacio y congregó a numeroso público, autoridades,
representantes religiosos y miembros de las distintas hermandades de Tomelloso.
El acto contó con la presencia del presidente de la
Hermandad de San Antonio Abad, Florentino Guijarro, acompañado por su junta
directiva; el consiliario y párroco de la Asunción, José Ángel Martín;
el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, junto a los concejales del
equipo de gobierno Elena Villahermosa, Rocío Valentín, Manuel Marquina y
Antonio Calvo, además de representantes de las hermandades locales. La
presentación corrió a cargo de Paco Navarro.
Un pregón entre la historia, el recuerdo y el fuego
Tras la proyección de un vídeo con los momentos más
destacados de las celebraciones del pasado año, Florentino Guijarro
abrió el acto —que presentó Paco Navarro— agradeciendo a los sacerdotes de la
Asunción y a las autoridades municipales “las facilidades que nos dan para
llevar a cabo nuestra tarea”. El presidente subrayó que la Hermandad
trabaja con la máxima de “agrandar, conservar y mantener” su legado, con
el objetivo de preservar las tradiciones y transmitir la devoción y el culto
a San Antón.
A continuación, tomó la palabra Pepe Sánchez Patón,
que antes de adentrarse en el pregón quiso hacer una puntualización cargada de
sentido, rectificando el conocido refrán “Hasta San Antón, Pascuas son”,
recordando que, tal y como había explicado José Ángel Martín Acosta en
la Eucaristía, el tiempo litúrgico de Navidad concluye el 10 de enero con el
Bautismo de Jesús.
Desde el inicio, el pregonero agradeció a la Hermandad de
San Antón la confianza depositada en él para un encargo que definió como un
“enorme honor”, consciente de la altura alcanzada por pregones
anteriores. Con un tono cercano y evocador, fue tejiendo un relato que unió lo religioso,
lo popular y lo vivencial, situando a San Antón como una de las
celebraciones más queridas del calendario local.
Las hogueras de barrio, un Tomelloso que ya no vuelve
Subrayó el pregonero el origen ancestral de una fiesta que
hunde sus raíces en la Edad Media y que combina elementos cristianos y
paganos, con el fuego como símbolo de protección, regeneración y
purificación. El pregonero destacó la figura de San Antonio Abad,
protector de los animales y fundador de la tradición monacal cristiana, cuya
vida calificó de “auténtica leyenda”.
La hoguera, explicó, ha sido siempre el corazón de la
celebración, una llama que une pasado y presente y que en Tomelloso ha
adquirido una personalidad propia. No faltó la referencia al llamado “fuego
de San Antón”, ni a la dimensión simbólica de las brasas, la ceniza y la
comida compartida alrededor de la lumbre.
Uno de los momentos más emotivos del pregón llegó con el
recuerdo de las hogueras de barrio, especialmente las de la calle
Gaiferos, en el Barrio San Antonio, donde el pregonero creció. Allí
evocó noches de sarmientos, patatas asadas, sardinas, chorizos
y una convivencia espontánea entre vecinos, familiares y amigos que convertía
cada esquina en un punto de encuentro.
Con nostalgia, recordó cómo “no había calle que no
tuviera al menos una hoguera”, algunas incluso seis o siete, iluminando un
Tomelloso sin asfalto y sin restricciones, donde la fiesta se vivía con
absoluta libertad. A pesar de los cambios y la adaptación a los nuevos tiempos,
Sánchez Patón subrayó que las hogueras de San Antón siguen vivas,
algunas de ellas multitudinarias, alcanzando hasta 20 metros de
altura, convirtiéndose en una estampa “sin igual en La Mancha”.
Animales, tradición y futuro
El pregón puso especial énfasis en el amor por los
animales, protagonistas indiscutibles del día del santo. El pregonero se
detuvo en la bendición de animales del 17 de enero, una imagen que
calificó de “emocionante”, destacando el papel de la Iglesia y la figura
del párroco José Ángel Martín, así como la necesidad de “evangelizar
la calle” a través de estas celebraciones.
Perros, gatos, caballos o aves domésticas reflejan hoy una
sociedad diferente, pero igualmente comprometida con el respeto y el cuidado
animal. “El animal es uno más de la familia”, afirmó, defendiendo que
convivir con ellos nos hace “más sensibles, más amables y más humanos”.
No faltó la reivindicación del tradicional “puñao”,
símbolo de la fiesta, ni el reconocimiento al trabajo de la Hermandad de San
Antón, a la que felicitó por convertir estas fiestas en un referente
participativo, con actividades que unen generaciones y garantizan la
continuidad de la tradición.
El pregón concluyó con un mensaje claro: preservar las
costumbres, implicar a los jóvenes y seguir celebrando San Antón con
el mismo espíritu de convivencia, fe y orgullo tomellosero. Un cierre a
la altura de una noche que volvió a encender, más allá del fuego, la memoria
colectiva de Tomelloso. Como guiño final a la sabiduría popular, Pepe
Sánchez Patón cerró su discurso enumerando una amplia colección de refranes y
dichos tradicionales vinculados a San Antón, recordando cómo el refranero
castellano ha recogido durante siglos la importancia del santo en el
calendario agrícola, la climatología y la vida cotidiana, arrancando sonrisas y
asentimientos entre el público.
Reconocimientos y música para cerrar una noche especial
Tras el aplaudido pregón tuvo lugar otro de los momentos emotivos
de la noche, el nombramiento de Hermana de Honor de la Hermandad de San
Antonio Abad a Teresa Rodrigo Burillo, que durante años ha ejercido como
secretaria. Paco Navarro destacó su incansable trabajo por extender la
tradición y el culto a San Antón, así como su permanente colaboración con
la parroquia y con todas las iniciativas que se le han solicitado.
Visiblemente emocionada, la nueva Hermana de Honor agradeció
el reconocimiento y recordó que comenzó su andadura en la Hermandad en 2009,
afirmando que “la lucha ha merecido la pena, sobre todo porque hemos
conseguido llegar a la gente, a los corazones de la gente”.
El acto se cerró con la actuación del Coro Parroquial de
los Ángeles, dirigido por Ángel Montañés, que ofreció un cuidado
recital de cinco piezas religiosas. Cada una fue presentada asociándola a un
valor: “Fe”, “Amor”, “Entrega” y “Fidelidad”,
culminando con el Padrenuestro, interpretado junto al público. La actuación del Coro de los Ángeles fue premiado con un largo aplauso.
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Sábado, 10 de Enero del 2026
Viernes, 9 de Enero del 2026
Domingo, 11 de Enero del 2026
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