Un
equipo de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha dado
un paso importante en la búsqueda de tratamientos frente a virus emergentes
como el Zika. Científicos y científicas del campus de Albacete han desarrollado
y patentado una nueva familia de compuestos químicos basados en fósforo y oro
que ha demostrado una elevada eficacia antiviral en estudios de laboratorio. El
hallazgo abre nuevas posibilidades terapéuticas frente a infecciones para las
que, a día de hoy, no existe un tratamiento eficiente aprobado,
El
virus del Zika pertenece a la familia de los flavivirus, un grupo de patógenos
transmitidos principalmente por mosquitos que afectan tanto a personas como a
animales. En el caso del Zika, la infección puede tener consecuencias
especialmente graves durante el embarazo, al estar relacionada con
malformaciones congénitas como la microcefalia, y también con trastornos
neurológicos en adultos. A pesar de su impacto, el abordaje clínico actual se
limita al tratamiento de los síntomas.
Ante
esta situación, investigadores del Instituto de Biomedicina de la UCLM,
liderados por Antonio Mas y Rosario Sabariegos, junto con el grupo de Carlos
Romero-Nieto de la Facultad de Farmacia, han desarrollado una nueva familia de
moléculas conocidas como complejos de oro basados en fosfafenaleno. Se trata de
compuestos especialmente estables y versátiles, diseñados para poder ajustar
sus propiedades químicas y biológicas con gran precisión.
Los
ensayos realizados han mostrado resultados muy prometedores. En el caso del
virus Zika, los nuevos compuestos lograron reducir de forma drástica la
replicación viral incluso a concentraciones muy bajas, alcanzando disminuciones
de hasta mil veces en la cantidad de virus en algunos experimentos realizados
en cultivo celular. También se observaron efectos similares frente a otros
flavivirus como Usutu y Bagaza.
Uno de
los aspectos más destacados del trabajo es el mecanismo de acción identificado.
En lugar de atacar directamente al virus, estos compuestos interfieren en
procesos celulares que los virus utilizan para multiplicarse, como el
equilibrio redox o la autofagia. Esta estrategia dificulta que los virus
desarrollen resistencias, uno de los grandes problemas de los tratamientos
antivirales actuales.
Además,
los investigadores han comprobado que estos nuevos complejos presentan una
menor toxicidad celular y una mayor selectividad que otros compuestos de oro
estudiados con anterioridad, lo que los convierte en candidatos especialmente
atractivos para avanzar hacia aplicaciones clínicas seguras.
Aunque
el estudio se ha centrado en virus como el Zika, el mecanismo de acción
observado sugiere que esta familia de compuestos podría tener utilidad frente a
otros patógenos de gran relevancia sanitaria, como el dengue, el virus del Nilo
Occidental, el VIH o incluso el SARS-CoV-2. Esto convierte a los fosfafenalenos
en una plataforma química con potencial de amplio espectro frente a futuras
amenazas víricas. No obstante, para su uso en humanos se requerirá mucho más
trabajo de investigación.
La
protección mediante patente de estos resultados es un paso clave para facilitar
su transferencia al sector farmacéutico y avanzar en el desarrollo de nuevos
medicamentos. En un contexto marcado por el cambio climático, que está
favoreciendo la expansión de los mosquitos transmisores hacia nuevas regiones,
incluida Europa, este avance adquiere una relevancia aún mayor.
El
trabajo ha sido desarrollado por Pablo Fuentes Soriano, Blanca Palmero
Casanova, Laura Albentosa-González y los profesores Antonio Mas, Carlos
Romero-Nieto y Rosario Sabariegos, en una colaboración interdisciplinar entre
Química Orgánica e Inorgánica, Biomedicina y Virología que sitúa a la UCLM en
la vanguardia de la investigación antiviral.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Jueves, 22 de Enero del 2026
Miércoles, 21 de Enero del 2026
Jueves, 22 de Enero del 2026
Jueves, 22 de Enero del 2026