ASAJA Ciudad Real ha analizado en Tomelloso la grave problemática de la plaga de conejos, que está provocando importantes pérdidas económicas en las explotaciones agrícolas, y ha reclamado a las administraciones la adopción de medidas urgentes, coordinadas y eficaces para frenar su avance.
Según ha informado la organización en una nota de prensa, la jornada reunió a representantes del sector para abordar una situación que se prolonga desde hace más de 17 años sin soluciones definitivas. El vicepresidente regional, Manolo Torrero, repasó las reivindicaciones históricas del colectivo y denunció la falta de respuestas sostenidas, en un contexto en el que ASAJA ha decidido acudir a la Fiscalía ante la inacción administrativa.
Más de una década sin soluciones eficaces
Durante el encuentro también intervino Pedro Plaza, quien expuso el caso de Villanueva de los Infantes, donde en el pasado se logró controlar la plaga mediante medidas concretas y voluntad institucional, evidenciando que el problema puede atajarse.
La jornada estuvo presidida por el presidente provincial, Emilio Cepeda, y la secretaria general, Lola Ruiz de la Hermosa, quienes insistieron en la necesidad de una respuesta inmediata ante una situación que amenaza la viabilidad de numerosas explotaciones agrarias.
Colaboración institucional y nuevas soluciones
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, asistió al encuentro y mostró la disposición del Ayuntamiento a colaborar con ASAJA en el diseño de posibles ayudas desde la Diputación de Ciudad Real para contribuir al control de la plaga en el municipio.
Como cierre, Belén Sánchez, en representación de Andermatt, presentó soluciones innovadoras para el control de plagas en el viñedo mediante productos libres de azufre. En este sentido, se destacó el encarecimiento de este insumo, vinculado al aumento del precio del petróleo, lo que añade presión a los costes de producción del sector vitivinícola.
ASAJA Ciudad Real reitera la urgencia de actuar ante una problemática que continúa agravándose y exige una respuesta ágil y proporcional a los daños que sufre el campo.