“Por una cabeza” es uno de los tangos más conocidos de
Carlos Gardel en todo el mundo. Sobre todo, por la escena del baile en la película
Perfume de Mujer, ya saben, esa en la que el teniente coronel Frank Slade —Al
Pacino– invita a bailar a Donna (la actriz Gabriella Anwar) en pleno
restaurante, a pesar de ser un invidente. La melodía de ese tango, de Terig Tucci,
suena épica, imponente, alegre, reiterativa, colorida y brillante. Pero, sobre
todo, es bella. Muy bella.
Nuestro llorado amigo José Márquez (al que tanto vamos a
echar de menos) estaba enamorado de esa pieza (no tanto como de su eterna
Consuelo) y la llevaba puesta —al menos durante una larga época— como tono de
llamada en el móvil. Cuando telefoneábamos al bueno de Márquez sonaban que se
las pelaban los acordes del tango. “Por una cabeza / de noble potrillo / que
justo en la raya / afloja al llegar…” Justo en la raya, la vida le aflojó
injustamente a José al llegar a su merecida jubilación. ¡Con la de
cosas que le quedaban por hacer! ¡Con la de viajes que tenía pendientes cuando
su Consuelo se pusiera buena! ¡Con lo contento que estaba con sus nietos! ¡Con
lo que iba a disfrutar de los suyos, sus hijos, su madre, sus hermanos, sus
incontables amigos!
Cuentan los que saben (y si lo dicen, será verdad) que
Gardel no tenía ni idea de solfa: componía sus canciones de oído y se las
aprendía de memoria. Nadie lo notaba, El Morocho del Abasto le echó narices y
suplió sus carencias académicas con tesón. Como Chalecos (ya que estamos con
apodos), que reemplazó con curiosidad, inquietud, ganas y lucha constante el
hecho de que se tuviera que poner a trabajar al acabar la escuela. Una
capacidad de superación que le llevó a metas inconcebibles en otros tiempos
para alguien como él (como nosotros) , la presidencia de la Hermandad de la
Virgen de las Viñas o el Ayuntamiento de Tomelloso, entro mil cosas más.
Hace apenas dos días de la injusta muerte de José y ya lo añoramos,
mucho. Vamos a echar de menos su tranquilidad, inflexible y contagiosa, su
particular humor, su coherencia, su amor por los suyos y lo suyo… y su rectitud,
desgraciadamente ya pasada de moda.
La convivencia entre el periodista y el presidente de la
Hermandad se tornó en amistad (era fácil con José). Pero fue en 2017, en abril
de hace casi diez años, cuando me hizo la persona más feliz y más orgullosa de
Tomelloso (él y su junta, claro), nombrándome pregonero de la Romería de ese
año. Algo de lo que siempre estaré agradecido.
Y esta Romería vinimos hablando (compañero del alma,
compañero) algunos ratos, de vuelta al pueblo. Estaba rodeado de sus nietos, sus
amigos, de Consuelo y, estoy seguro, de sus infinitas ganas de vivir… Y de tu
socarronería, a ti te digo, de la que me dejaste algunas perlas. Os hice una
foto, la última me dijo Consuelo entre lágrimas… Y el martes por la mañana
creía que las terribles noticias que me llegaban apenas a las 8 eran una confusión.
Siento no haber sido capaz de escribir palabras más bellas. Desde
el martes, este mundo es un sitio peor.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Viernes, 1 de Mayo del 2026
Jueves, 30 de Abril del 2026
Viernes, 1 de Mayo del 2026
Viernes, 1 de Mayo del 2026