Hollywood ha adaptado muchas historias de la mafia, siendo obras de culto El Padrino y Los Soprano como referentes. Obras maestras que, si le preguntas a cualquiera, las conoce o al menos le suenan, pero ¿qué pasa en Italia y su mafia? ¿Y si alguien decidiera contar cómo es la Camorra o la Cosa Nostra? Bueno, pues en su día Roberto Saviano decidió contar en un libro hechos reales de la mafia de Nápoles y años después vino una serie con el mismo nombre: Gomorra.
Basada en la novela homónima y con capítulos dirigidos por Stefano Sollima, y con un elenco formado por Marco D'Amore, Salvatore Esposito, Ivana Lolito, Cristiana Dell'Anna, Fabio De Caro, Fortunato Cerlino, Arturo Muselli y Cristina Donadio, entre otros muchos, la serie se centra en la guerra entre la familia Savastano y la familia Conte por el territorio de Secondigliano. Ahí conocemos a dos pandilleros: Gennaro Savastano, hijo del patriarca Pietro Savastano, y su mejor amigo, Ciro Di Marzio, apodado “El Inmortal” y lugarteniente del cabeza de familia. Juntos se harán los más poderosos de Nápoles.
Al contrario que otras producciones, donde se centran sobre todo en el drama o básicamente en la familia —y no voy a quitar mérito ni a El Padrino ni, por supuesto, a la mejor serie de la historia, como son Los Soprano—, Gomorra se deja de todo esto y te muestra Nápoles sin florituras ni tonterías.
Al igual que con The Wire, donde David Simon hacía una radiografía de todo Baltimore y del porqué de la criminalidad, Saviano cuenta todo sobre la Camorra. No son tipos trajeados como se suele pintar en muchos productos; son barriobajeros, malhablados y siempre con chándal. Vamos, que podría ser tu vecino de toda la vida y no te darías ni cuenta de que trabaja para la mafia.
Y ya que estoy hablando de ello, Nápoles se siente viva. Lo que vemos en la serie, además de sus grandes edificios, son sus barrios de mala muerte, donde ocurre cualquier delito, desde venta de droga hasta asesinatos en masa. Hablando de la “acción”, las muertes en Gomorra son impactantes. No digo que tengan carga emocional, pero es cierto que un tiro, una bala y ya estás muerto, y eso deja en shock.
A nivel visual es espectacular, digna de una gran producción. Me gusta cómo se juega con la fotografía, una composición de colores fríos y cálidos, todo bañado con un neón intenso y con una gran dirección de capítulos. Para las secuencias de acción se usa mucho el plano secuencia o la cámara en mano para seguir a los personajes. De hecho, uno de los capítulos de la segunda temporada tiene una secuencia sin cortes alucinante.
Respecto al guion, si bien es un drama criminal, diría que está muy bien trabajado. Seguimos de cerca las alianzas, traiciones y los distintos arcos de personaje.
De hecho, aunque la historia se centre en la relación de Gennaro y Ciro, hay algún que otro secundario como, por ejemplo, Enzo, también llamado “Sangre Azul”, o Patrizia, que son incluso más interesantes.
Las dos primeras temporadas se centran en el conflicto Savastano-Conte, pero no es hasta la tercera temporada cuando la serie alcanza su cénit y muestran a los nuevos personajes a la par que dan desarrollo, sobre todo, a Genni y Ciro. Ya para la cuarta temporada y la película El Inmortal, se centra en cómo Gennaro y Ciro consiguen ser dones de Nápoles. La serie concluye con una quinta temporada más que digna y con un final perfecto para sus personajes.
Gomorra es un retrato de la violencia, esa que siempre permanece. Sus protagonistas son miserables y tienen ambición de poder, y eso Saviano lo demuestra en cada capítulo. Tanto Ciro como Genni se pierden por las ansias de ser los dueños de Nápoles y eso al final acarrea consecuencias. Es un ciclo sin fin que nunca acaba hasta que alguien muera y se cierre.
Finalmente, solo puedo recomendarla si estáis hartos de tanto producto genérico y si buscáis algo nuevo. Está disponible en SkyShowtime y únicamente cuenta con 5 temporadas y 1 película previa a la temporada final. Y ya que lo menciono, este año se ha lanzado la precuela llamada The Origin, creada por el mismísimo Marco D'Amore, que cuenta la historia de Pietro Savastano y es más que digna.