Deporte

Daniel Gabriel: “Detrás del deportista hay una persona, y aprender a gestionar eso fue mi mayor victoria”

El jugador del Manzanares Quesos El Hidalgo ha sido el maximo goleador de Primera División

José Miguel Cuevas Zamorano | Domingo, 5 de Julio del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

La figura de Daniel Gabriel es hoy sinónimo de gol en el fútbol sala español. El jugador, natural de Horcajo de Santiago, ha completado una temporada de ensueño tras ser reconocido como el máximo goleador de la Primera División. Su ascenso ha sido constante: llegó al Quesos El Hidalgo Manzanares FS en 2019, vivió el ascenso a la máxima categoría en 2021 y, desde entonces, no ha dejado de crecer hasta debutar con la selección española.

Daniel Gabriel continúa siendo un pilar fundamental para el proyecto de Manzanares. Con el hambre de gol intacta y la confianza de haber firmado una temporada histórica, el jugador promete seguir dando alegrías a la afición ciudadrealeña, que ya espera con ganas el inicio de una nueva temporada.

En una charla cercana, el jugador hace balance de una temporada intensa y reflexiona sobre el peso de ser el referente ofensivo de un equipo que, año tras año, se consolida entre los grandes.

-Daniel, tu trayectoria es digna de guion: de Horcajo de Santiago a la élite, ascenso, pichichi y selección. Cuando echas la vista atrás, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza?

-Sinceramente, mucha gratitud. Quién me iba a decir a mí, hace apenas unos años, que estaría jugando en Primera División, siendo referente y compitiendo contra los mejores. El camino no ha sido fácil. Hace dos temporadas me quedé a muy poco de los números de Marcel, y este año, casi sin proponérmelo como prioridad inicial, he conseguido el título de máximo goleador. Mis compañeros fueron clave; ellos me decían: "Dani, si ya hemos cumplido el objetivo grupal, ¿por qué no vas a por el pichichi?". Ese empujón me ayudó a lograrlo. Es un orgullo decir que un año fui el mejor goleador de la Primera División.

-Llevas siete años en Manzanares. ¿Cómo se vive desde dentro el crecimiento de un equipo que hoy es capaz de competir contra gigantes como el Barça o ElPozo?

-Es un orgullo ver cómo hemos crecido. Se están haciendo las cosas muy bien desde la directiva y el cuerpo técnico para ser competitivos. La clave de este equipo es la intensidad. Somos conscientes de que no nos podemos permitir bajar ni un solo punto de esfuerzo, porque si lo hacemos, perdemos contra cualquiera. Este año, cuando hemos mantenido esa competitividad, hemos brillado en Copa de España y en los playoff. Nos dolió mucho caer ante Palma, porque teníamos la sensación, dentro del vestuario, de que podíamos llegar a la final y ganar a cualquiera. Ese dolor es la prueba de nuestra ambición.

-¿Cuál ha sido ese gol, o ese momento, que guardas con especial cariño esta temporada?

-Me quedo con dos. Los tres goles que le metí al Cartagena en su propia casa me dieron mucha confianza. Pero, sin duda, el más especial fue el del playoff contra Palma. Perdiendo, en casa, con once minutos por delante... logré meter al equipo de nuevo en el partido. Fue un momento muy emotivo, no solo por lo deportivo, sino porque mi abuela estaba pasando por una mala salud y todo lo que hice fue pensando en ella. También le doy mucho valor al gol del tercer partido contra Palma; quizás no fue estéticamente el mejor, pero por importancia fue vital.

-El Manzanares Arena es una caldera. ¿Cómo se siente ese apoyo desde dentro?

-Es una sensación que te pone los pelos de punta. Antes, en el pabellón viejo, ya era especial, pero ver este pabellón nuevo lleno un martes, un sábado o un domingo a cualquier hora... es increíble. Sin nuestra afición, el Manzanares no sería lo que es hoy. Y lo mejor es que ese cariño no se queda en la pista. Vas por Manzanares a tomarte un café o a comprar el pan y siempre hay alguien que te para: "¡Vamos, Dani, que este año vamos bien!". Ese trato cercano me hace sentir como en casa.

-Llegaste cuando el club estaba en Segunda. ¿Qué diferencia a aquel Daniel de entonces al que vemos hoy en la élite?

-La experiencia y la madurez. Vivimos años duros, como la 19/20, cuando el COVID paró todo justo cuando teníamos un equipo para ascender. Luego, el año del ascenso en sí mismo, fue de las experiencias más bonitas de mi vida deportiva. He aprendido a gestionar la presión, los tiempos de partido y, sobre todo, a entender lo que requiere el míster, Juanlu, en cada momento.

-Tu rutina es exigente. Entrenamientos mañana y tarde. ¿Cómo desconectas cuando el balón deja de rodar?

-Mi refugio es mi pueblo. Estoy a una hora, hora y diez, así que siempre que tengo la tarde libre, bajo a Horcajo. Allí soy simplemente Daniel. Estoy con mi mujer, mis padres, mis hermanos y mis amigos de siempre. Desconectar del fútbol sala es fundamental para volver con las pilas cargadas. La familia es el motor que me permite seguir sacrificándome día a día.

-Has hablado de momentos muy complicados en tus dos primeros años en Primera. ¿Es la salud mental el gran reto oculto del futbolista profesional?

-Totalmente. La gente ve el gol, la victoria o la derrota, pero no ven a la persona. Pasé año y medio muy malo, donde no dormía, no estaba bien ni deportiva ni personalmente. Llegué a plantearme dejarlo todo porque sentía que no podía más. Me tuve que buscar ayuda profesional fuera del club para salir del bache. Aprendí a la fuerza que la vida es una y que no vale la pena vivir pendiente de la opinión de cuatro personas que no te conocen. Fue mi aprendizaje más grande: hacer mi vida, ser feliz y no dejar que el ruido externo me afecte.

-De cara al futuro, ¿qué te pides para la próxima temporada?

-Lo primero, mantener la regularidad. Puede que no meta 33 goles siempre, pero sí quiero ser útil. Si Juanlu me pide defender, defenderé; si me pide asistir, asistiré. Lo que sea para que el club esté lo más arriba posible. Y, por supuesto, no voy a tirar la toalla con la selección. Volver a vestir la camiseta de España es una meta que me motiva cada día.

-¿Quién ha sido ese compañero o referente que más te ha marcado?

-He tenido la suerte de jugar con muchos cracks. Raúl Campos ha sido, sin duda, el jugador que más me ha marcado. He compartido cinco años con él en Manzanares y en la selección. Su visión de juego, su capacidad de corregir errores y su calidad humana lo hacen un jugador top. De otros equipos, me sorprendió Matheus, del Barça. Siendo tan joven, me dejó impresionado su manera de jugar, aunque seamos perfiles diferentes.

-¿Cuál es ese sueño final antes de colgar las zapatillas?

-Un Mundial o unos Juegos Olímpicos. Estuve cerca, en la lista inicial, pero temas personales me impidieron ir. Luego me caí de otra lista en el Europeo. Siento que estoy en mi mejor momento físico y mental, así que mi sueño sigue siendo ese: representar a mi país en una cita así. Y, por supuesto, levantar un título importante con el Manzanares.

-Para cerrar, una predicción deportiva: ¿Mundial de fútbol?

-¡España, siempre! Lo tengo claro. Antes de que empezara el Mundial ya lo dije: tras ganar el Europeo, esta selección está para ganarlo todo. Sobre el pichichi, aunque Mbappé es un jugador tremendo, yo soy del Barça y siempre seré de Messi, que para mí es el mejor de la historia, sin discusión. Pero, sobre todas las cosas, que la Copa se quede en casa.


86 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}