Con sus variedades, la compañía cubre todo el calendario de cultivo con variedades desarrolladas para ofrecer mayor resistencia, productividad, calidad comercial y una respuesta cada vez más precisa a las necesidades del agricultor
El cultivo de pepino evoluciona al mismo ritmo que lo hacen los retos del campo. La aparición constante de nuevos virus, el incremento de la presión de plagas y enfermedades, la necesidad de optimizar la rentabilidad y las exigencias de los mercados obligan a la mejora genética a avanzar de forma permanente. En este contexto, Fitó continúa reforzando su programa de investigación y desarrollo para poner a disposición del agricultor soluciones adaptadas a cada ciclo de cultivo y a las condiciones específicas de Almería.
La compañía presenta una gama de pepino que combina innovación, resistencia y calidad comercial, con un portfolio capaz de cubrir prácticamente todo el calendario productivo en las tipologías holandés, francés y español. Un trabajo desarrollado pensando en las necesidades reales del agricultor y validado en las principales zonas de producción del sur de España.
"En Fitó queremos ser el partner del agricultor. Nuestro trabajo es desarrollar soluciones que respondan a los problemas que se encuentra cada día en el campo, ya sean virus, plagas o enfermedades.", destaca Alberto Lasheras, Crop Advisor de pepino en Fitó.
Un portfolio completo para
cada momento del cultivo
La estrategia de Fitó pasa por ofrecer una solución específica para cada ventana de trasplante. En pepino holandés, la gama comienza con Mitre para los trasplantes de verano, continúa con Nairobi para el otoño temprano y primavera, y se completa con Moscú y Helsinki para los ciclos de invierno. Una planificación varietal que permite al productor disponer de materiales adaptados a cada momento de la campaña sin renunciar a productividad, calidad y estabilidad.
En pepino francés, Normando continúa consolidándose como una de las referencias del mercado gracias a la seguridad que transmite tanto al agricultor como a la comercialización, debido a su resistencia al CGMMV. Además, la compañía trabaja ya en nuevos desarrollos que permitirán completar también el ciclo de invierno dentro de esta tipología.
En pepino español, Caudal sigue afianzándose como una de las grandes apuestas de Fitó gracias a su amplio calendario de trasplante, su elevada calidad comercial y un paquete de resistencias, sobre todo al CGMMV, que aporta mayor tranquilidad al productor. "Nuestro objetivo es ofrecer una gama completa que permita al agricultor cubrir todo el calendario de producción con variedades comerciales, productivas y adaptadas a cada momento del cultivo." afirma Lasheras.
Innovación genética para
responder a un entorno cada vez más complejo
Uno de los pilares de la estrategia de Fitó continúa siendo la inversión constante en investigación y desarrollo. La compañía destina una parte muy importante de sus recursos a desarrollar variedades capaces de responder a la evolución constante de virus, patógenos y enfermedades que afectan al cultivo.
Ese trabajo se traduce en materiales cada vez más equilibrados, con mayor resistencia y preparados para afrontar condiciones de cultivo exigentes. No se trata únicamente de incorporar nuevas resistencias, sino de desarrollar plantas capaces de mantener un comportamiento estable y facilitar el manejo del agricultor durante todo el ciclo.
En esta línea, tecnologías propias como SmartQ forman parte ya de las variedades de pepino de Fitó. Se trata de una mejora genética basada en la combinación de diferentes genes que permite obtener plantas más equilibradas, mejor adaptadas al estrés climático y con una mayor capacidad para responder frente a enfermedades y situaciones adversas.
Calidad para el agricultor y
para toda la cadena
Además de la resistencia, la mejora genética de Fitó busca responder a las demandas de toda la cadena agroalimentaria. La producción, la uniformidad, el color, la vida útil y la calidad comercial del fruto son aspectos cada vez más determinantes para agricultores, comercializadoras y distribución.
En este sentido, variedades como Normando representan la confianza que aporta un material consolidado, mientras que Caudal continúa ganando protagonismo gracias a una propuesta que combina producción, calidad de fruto y seguridad frente a problemas sanitarios del cultivo.
Preparados para el pepino del
futuro
Fitó continúa trabajando en nuevas líneas de mejora para adaptar el cultivo a los cambios que ya está experimentando el mercado. El incremento de hogares con menos miembros, la demanda de formatos más ajustados al consumo, una mayor exigencia en postcosecha y la necesidad de seguir aumentando la productividad marcarán el desarrollo de las próximas generaciones de pepino.
"El futuro pasa por
desarrollar variedades con las máximas resistencias posibles, sin renunciar a
la producción, la calidad del fruto y una postcosecha que aporte valor a toda
la cadena", concluye Alberto Lasheras. Con este trabajo continuo de
investigación, Fitó reafirma su compromiso con el agricultor almeriense
y granadino, ofreciendo un catálogo desarrollado para producir más y mejor, con
materiales que aportan seguridad, rentabilidad y valor a toda la cadena
agroalimentaria.
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Lunes, 13 de Julio del 2026
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Martes, 14 de Julio del 2026
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