El Colegio de Mediadores de Seguros de Castilla-La Mancha recomienda a las personas afectadas por los incendios forestales registrados en distintos puntos de la comunidad autónoma que prioricen su seguridad, documenten los daños cuando puedan acceder a sus propiedades y contacten con su mediador para revisar las coberturas y comunicar el siniestro.
La magnitud del incendio de La Mierla y Selas, en Guadalajara, y el fuego declarado en Almorox, en Toledo, reflejan el alcance de estas emergencias sobre viviendas, vehículos, naves, maquinaria, ganado, cultivos y masas forestales. En La Mierla, las estimaciones provisionales sitúan la superficie afectada por encima de las 35.000 hectáreas.
La primera delimitación registral de La Mierla identificó provisionalmente 226 fincas registrales, 16.492 parcelas y 31 construcciones en una superficie cartografiada inicial de 12.640,72 hectáreas. Son cifras sujetas a actualización y no equivalen al número definitivo de propiedades dañadas.
El primer paso: acudir al mediador
El presidente del Colegio, José Enrique García Mérida, ha señalado que los afectados deben ponerse en contacto con el profesional que gestionó su póliza o, en su defecto, con su compañía aseguradora.
«El mediador puede comprobar qué daños están cubiertos, ayudar a preparar la documentación y acompañar al asegurado durante la tramitación y la peritación. Es importante actuar con rapidez, pero siempre respetando las indicaciones de los servicios de emergencia», ha explicado.
Los daños materiales no corresponden al Consorcio
Los daños materiales causados directamente por un incendio forestal deben ser atendidos por la aseguradora privada cuando exista una póliza que incluya esta cobertura. La intervención específica del Consorcio de Compensación de Seguros se refiere a los accidentes corporales sufridos por personas que participan en las labores de extinción, no a los daños ordinarios en viviendas, naves, vehículos u otros bienes particulares.
Fotografías, facturas e inventarios
Los afectados deben realizar fotografías y vídeos antes de retirar los bienes dañados, siempre que sea seguro hacerlo, y conservar facturas, presupuestos, inventarios y cualquier documento que acredite su existencia y valor. Las reparaciones urgentes para evitar que el daño aumente también deben quedar documentadas. En joyas, colecciones, maquinaria especial u otros objetos de valor, la indemnización dependerá de que estuvieran declarados y comprendidos en la póliza.
El infraseguro puede reducir la indemnización
El Colegio aconseja comprobar que los capitales asegurados se corresponden con el valor real de la vivienda, la nave y su contenido.
«Asegurar un inmueble por el 50 % de su valor no significa que vaya a recibirse el valor completo si se produce una pérdida total o parcial. Puede aplicarse la regla proporcional y reducirse la indemnización. No se trata de elegir el seguro más caro ni el más barato, sino el que responda adecuadamente al riesgo», ha advertido García Mérida.
Fincas rústicas, ¿qué cubre el seguro agrario?
En una finca rústica, la cobertura no es automática: debe existir una póliza en vigor que incluya la producción, los animales, la plantación o los bienes afectados. Según la información facilitada por responsables de Agroseguro, el seguro agrario puede cubrir los daños por incendio en cosechas, plantaciones y arbolado, así como la muerte de ganado, en función de la línea suscrita. En determinados cultivos asegurados también pueden contemplarse las pérdidas causadas por la apertura de cortafuegos durante la extinción.
La causa del incendio, sea conocida o esté todavía bajo investigación, no altera el derecho a la indemnización del productor asegurado. Si posteriormente se identifica a un responsable, las entidades aseguradoras podrán ejercer las reclamaciones correspondientes sin trasladar esa espera al afectado.
En las masas forestales aseguradas pueden contemplarse los gastos de regeneración y repoblación y determinadas producciones, como el corcho, la piña de pino piñonero o la madera de chopo. La indemnización dependerá de los daños peritados, el capital asegurado y las condiciones contratadas.
La póliza debe estar vigente antes del incendio
Los plazos de contratación varían según el cultivo, la producción y la línea de seguro. Una póliza suscrita en una campaña anterior para proteger la cosecha de 2026 puede responder si estaba en vigor e incluía el riesgo de incendio. Cuando sea posible acceder a la explotación, el siniestro deberá comunicarse dentro del plazo previsto en la póliza, habitualmente siete días desde que se conoce el daño.
Ayudas cuando no existe seguro
Quienes no dispongan de cobertura deberán consultar las ayudas que puedan aprobar las administraciones. La eventual declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil corresponde al Consejo de Ministros y puede habilitar medidas de apoyo, pero no supone una indemnización automática ni sustituye una póliza correctamente dimensionada.
«Estos incendios vuelven a demostrar la importancia de revisar las pólizas antes de que se produzca el siniestro y de valorar correctamente viviendas, explotaciones, maquinaria, cosechas y ganado», ha concluido García Mérida.
Sobre el Colegio de Mediadores de Seguros de Castilla-La Mancha
El Colegio de Mediadores de Seguros de Castilla-La Mancha representa a los profesionales de la mediación aseguradora de la comunidad autónoma. La institución nació tras la integración de los colegios de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo y desarrolla funciones de representación, formación y apoyo a los profesionales del sector.
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Viernes, 24 de Julio del 2026
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