La Iglesia de la Asunción se ha quedado pequeña este 15 de agosto para acoger a los numerosos fieles que han acompañado la llegada de la Virgen de las Viñas a Tomelloso. En este marco, y como antesala de las fiestas de la ciudad, el alcalde, Javier Navarro, ha pronunciado el tradicional Voto a la Patrona, renovando en nombre del municipio el compromiso de fidelidad hacia la Virgen.
Navarro comenzó su intervención dirigiéndose a la Virgen como “Madre y Patrona de Tomelloso” y presentándose ante ella “un año más, como alcalde y como hijo de este tu pueblo”, para renovar el compromiso de fidelidad que la ciudad le profesa. Un Voto marcado este año por el agradecimiento por las lluvias y por la esperanza depositada en el campo después de la preocupación vivida durante 2025.
“El agua es la sangre que recorre las arterias de los campos de Tomelloso”, afirmó el alcalde, que recordó la incertidumbre provocada por la sequía del pasado año y contrapuso aquella situación con la realidad de este 2026, en el que “la lluvia ha bendecido nuestros campos”. Navarro pidió también responsabilidad en la gestión de este recurso: “Danos mesura y conocimiento para gestionar un recurso escaso en todo el mundo”.
El discurso tuvo asimismo un recuerdo para quienes han sufrido las consecuencias de las DANAs, los incendios y otros desastres naturales, así como para las personas que han perdido cosechas y viviendas. El alcalde extendió además su oración a Venezuela y Colombia y dedicó unas palabras a los españoles de Ceuta, reclamando para ellos “consuelo y esperanza” y el reencuentro a través de la fe y la convivencia.
La familia y los retos de la inteligencia artificial
Uno de los ejes centrales del Voto fue la preocupación por la situación de las familias y, especialmente, por los efectos que los cambios tecnológicos pueden tener sobre las relaciones humanas. Navarro citó la encíclica Magnifica Humanitas, que, según recoge su discurso, alerta sobre los riesgos de la inteligencia artificial y llama a “custodiar la esencia de lo genuinamente humano”.
Ante una sociedad cada vez más conectada digitalmente, el alcalde reivindicó el valor de las relaciones personales y familiares. “Que el brillo de las pantallas no eclipse nunca la mirada entre padres e hijos, ni el silencio de la tecnología sustituya el calor de una conversación en la mesa”, pidió.
Navarro puso el foco especialmente en los jóvenes y en la paradoja de que, pese a estar conectados con el mundo entero, puedan experimentar profundas situaciones de soledad. En este sentido, reclamó hogares capaces de ofrecer escucha y acompañamiento y dejó una de las frases más destacadas de su intervención: “No hay red social más potente que el amor de una familia unida, ni mejor ‘seguidor’ que un padre o una madre que camina al lado de sus hijos en la verdad”.
También dedicó un apartado especial a los mayores, reclamando para ellos respeto, compañía y cuidados. “Un pueblo que respeta a sus mayores es un pueblo con alma”, afirmó, al tiempo que pidió que la soledad nunca sea “el pago a una vida de entrega por Tomelloso”.
Una mirada al campo y al empleo
El Voto volvió después a una de las señas de identidad de Tomelloso: la agricultura. “Tú sabes que Tomelloso es Su Viña y que Tú eres nuestra Vid verdadera”, señaló Navarro, antes de pedir por los agricultores y expresar su deseo de que la buena situación hídrica de este año se traduzca en una vendimia de prosperidad.
El alcalde vinculó esa prosperidad con el empleo y con las posibilidades de futuro de las familias. “El empleo es el pilar social en el que se sujeta la paz y la condición suprema para echar raíces de vida”, sostuvo. En su petición incluyó la necesidad de generar empleo “con inteligencia y empatía”, garantizando la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres de Tomelloso.
Un llamamiento a la paz y a un Tomelloso abierto
La parte final del Voto estuvo dedicada a la situación internacional y al drama de las guerras. Navarro afirmó que “no podemos celebrar nuestra fiesta olvidando el horror de la guerra” y pidió que se detenga “la mano de quienes siembran el odio”, reivindicando una apuesta por la vida y por la denominada “civilización del amor”.
En clave local, el alcalde defendió un Tomelloso acogedor e integrador, capaz de incorporar a quienes llegan al municipio y hacen aquí su vida. “Este tu pueblo del que eres Madre y Señora, sigue queriendo abrazar al que viene para sentirse tomellosero”, afirmó, reivindicando la convivencia de quienes trabajan, crean familias y echan raíces en la ciudad.
Navarro definió así un Tomelloso “amplio, ancho y grande”, “que no pone barreras” y que quiere seguir siendo “un pueblo con culturas cohesionadas” y con una convivencia natural.
El alcalde cerró su intervención con un último recuerdo para quienes han perdido a un hijo o a otros seres queridos, pidiendo a la Virgen que los acompañe y los cobije bajo su manto protector. “No dejes que caigan en el olvido ni que el devenir del diario nos haga olvidarlos”, rogó.
Tras agradecer a la Patrona “su paciencia y su amor infinito”, Javier Navarro concluyó el Voto con un emocionado “Gracias por tanto, Madre”, antes de proclamar junto a los presentes: “¡Viva la Virgen de las Viñas! ¡Viva Tomelloso!”.
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Sábado, 15 de Agosto del 2026
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