Educar no es llenar un recipiente sino
encender una llama, decía Plutarco; abrir escuelas y cerrar cárceles,
Concepción Arenal; tan solo con educación el hombre es hombre, Kant; vasijas,
llamaba Dickens en su memorable Grandes esperanzas a los educandos ¿Queda
algo por decir de la escuela? Sin embargo, parece que todo por hacer.
Como el trigo, como la vid, el agricultor
cuida su crecimiento en su provecho. A los educandos también los cuidan los que
dirigen la educación, pero con la mirada puesta en su dogma. La evolución de
los escolares como seres humanos queda en manos del legislador. ¿Qué peligro?:
puede dictar el engrandecimiento —terreno propiedad de la utopía— o el
empobrecimiento destinado al redil.
Ayer, a los escolares les acechaba un
depredador; hoy, con la invasión del
mundo digital, dos. Ayer y hoy el legislador obliga a lecturas en su provecho;
la única diferencia es el bando político del relato. Sin embargo, ayer se
obligaba al estudio, al esfuerzo, a la atención. En la escuela no se permitía
jugar. Y aprendimos lo que hoy no se enseña: formación, educación, valores. En
la escuela de hoy se permite todo, para desaliento y desesperación de los
profesores que, lejos de valorar su inconmensurable importancia para la
sociedad, quedan relegados a ejecutar leyes intencionadas. ¿Los defendemos los
padres, les ponemos el hombro para llorar su abatimiento? Todo no vale, la ley
de los derechos sin deberes lleva a las cavernas. No se puede aprobar para que todos tengan un
título. El resultado del no esfuerzo, de la permisividad, de la reducción de la
autoridad del profesor lo acabamos de ver.
Caminando siempre de la mano de la enseñanza, sus piedras en el camino las he sentido como propias. Hace unos años escribí una sátira sobre la enseñanza a la que nos amenaza la situación presente. Combina fantasía, humor y amplias dosis de incitación a la reflexion. El lacrimoso informe PISA lo ha despertado para ofrecerlo a los que sientan que la pasividad es un bálsamo caro.
Los lectores de La Voz de Tomelloso pueden acceder al contenido completo de «El asedio a la cultura» a través del PDF que acompaña a esta publicación. Una oportunidad para consultar y descargar gratuitamente la obra de Tomás Perales Benito.
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Miércoles, 9 de Septiembre del 2026
Jueves, 10 de Septiembre del 2026
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