Deporte

Balonmano división de honor: el Balonmano Caserío da un mazazo sobre la mesa con un triunfo descomunal

Se impone 34-33 al Granollers en un duelo épico

Lanza deportes | Domingo, 11 de Octubre del 2026
{{Imagen.Descripcion}} Alegría en el Caserío. Foto de Clara Manzano Alegría en el Caserío. Foto de Clara Manzano

BM Caserío: Juan Bar (15 paradas), Oggi, Sergi Mach (3), Adi Omeragic, Jorge Maqueda (8), Alonso Moreno (2), Nacho Plaza (2), Pedro Sosa, Javi Domingo (3), Sergio López (1), Aitor Albizu (6), Poladura (2), David Cadarso (7), Giovagnola, Casares (1) y Juan Gull.

Granollers: Panitti (7 parada), Deumal (9), Povill (), Chaves (3), Fis (9), Borrell (1 parada), Figueras (5), Armengol, Domingo, Fischer, Guijarro, Castillo (3), Palomino (3), Pau, Pinheiro y Urdangarín (1).

ÁRBITROS: Yon Bustamante y Javier Álvarez. Expulsaron a Guijarro con roja directa.

PARCIALES CADA 5 MINUTOS

5-2, 8-4, 10-7, 13-11, 15-15, 18-18, 20-19, 24-21, 26-23, 30-26, 31-29, 34-33

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la quinta jornada de liga, disputado en el pabellón Quijote Arena de Ciudad Real.

El Balonmano Caserío ha afrontado este viernes un nuevo desafío en casa, recibiendo la visita de Fraikin Granollers, uno de los cocos de Asobal que llegaba al Quijote Arena con la inercia de la victoria europea frente al HC Buzau 2012 rumano por 37-31, pero también con ese cansancio acumulado.

En la memoria colectiva estaba vigente la victoria del pasado año, una de las grandes de cuantas se regaló el equipo de Santi Urdiales y que era el trazo que querían volver a recorrer en esta apertura de la quinta jornada de liga.

Salió Caserío muy enchufado desde el primer minuto y encontró con facilidad la portería catalana, abriendo hueco, y ensalzando a Juan Bar como protector de su portería. Sacó el argentino dos paradas en los primeros cinco minutos que sirvieron para que los de Urdiales abriesen renta de tres goles 5-2 frente un Granollers al que le costó asentarse sobre la pista del Quijote Arena.

Se encontraron los de Urdiales con la expulsión de Guijarro y tuvo que pedir el entrenador de Granollers tiempo muerto en el minuto 6, liberando su portería para igualar su ataque contra una defensa culiparda que no dejaba huecos. 

El mejor momento del cuadro catalán coincidió con la salida a pista de Marcos Fis que aceptó la propuesta que se estaba dando, echándose a los suyos sobre sus espaldas para establecerse como líder del ataque de un Granollers que hasta entonces había estado espeso.

Fue Fis el encargado de igualar la contienda, permitiendo a los suyos darle la vuelta al marcador para dominarlo por primera vez cuando faltaban poco menos de diez minutos para la conclusión de la primera parte. Pediría tiempo muerto Santi Urdiales con el 12-11 en el electrónico, viendo que los suyos necesitaban coger oxígeno en ese momento de partido, leyendo el cántabro la necesidad de reajustar la defensa frente a un rival que empezó a mejorar sus números en ataque.

Lo que faltaba por delante fueron minutos de máxima igualdad. Desaprovechó Caserío la oportunidad de abrir hueco, cuando se quedó con un jugador más por la segunda exclusión de Fis. Fueron dos ataques precipitados que murieron sin regalo y que permitieron a Granollers ir con ventaja hasta la recta final, donde los dos equipos pusieron el 18-18, para dejar todo por decidir tras el descanso.

Caserío se jugó el partido en media hora

La segunda mitad se estrenó con dos paradones de Bar que dejaba claro que si querían ganar en Ciudad Real, primero tocaba derribar su portería. Le costó a Caserío anotar en las primeras acciones tras la reanudación, frente un Granollers que estaba desatado y que buscaba correr a la contra.

Sin embargo, basado en una gran defensa, los de Ciudad Real volvieron a hacerse con el control de juego y volvieron a dominar en el marcador, con una escasa ventaja de dos goles.

En el minuto 39, Antonio Rama tuvo que recurrir al tiempo muerto parar mover las fichas que cambiaran el sino del partido, cuando Caserío estaba volviendo a crecer, con la afición alentando a los tuyos hacia una victoria en la que todo sumaba.

Siguieron los de Urdiales tejiendo un partido perfecto en ambos lados de la pista y eso le permitió llegar hasta una renta de cinco goles con diez minutos por jugarse. Sólo Marcos Fis mantenía el tipo, en una guerra abierta entre él y Juan Bar, colosal todo el encuentro. A nueve minutos para el final, Caserío dominaba 30-27, aunque leyó Urdiales la necesidad de un tiempo muerto para encarar la recta final de un duelo que se iba a decidir en los pequeños detalles.

Fallaron los de Ciudad Real sus tres primeros ataques tras la reanudación y no perdonó Granollers que volvió a recortar, para dejar el marcador 30-29.

A tres para el final, cayó el empate para el equipo catalán que dejó el 31-31 para que se resolviese todo en unos minutos de infarto que fue un intercambio de goles que resolvió en el último segundo Juan Bar con un paradón estratosférico sobre Marcos Fis, dejando los dos puntos en el Quijote Arena, en un mazazo sobre la mesa que confirma que este Caserío va muy en serio.







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