No abundaremos en el complejo “juego” en que consiste la
historia y menos cuando los “episodios” de la vida humana eran inciertos y
brutales… Impresionan las fuerzas instintivas de la humanidad, el raciocinio de
la sociedad y de seres humanos miembros de ella… Apenas si cambian los cetros
que han configurado y configuran los imperios… “Equipos” de guerra para la
Tierra… Masacrar para poseer… Actos de terrorífica crueldad… El sustantivo
“razón” confunde y aturde. Civilidad, tal vez no se cumpla nunca en la humanidad…
Cuando obviamos la realidad, ésta siempre, de una u otra forma, se cobra… El
“cuerpo” social, casi por completo, sufre una autointoxicación y parálisis
progresiva, en frenética y desbocada carrera… Mentes “enjauladas”… Sumisión
obediente y esclava… Conceptos, actos e impresiones abstractos… Soluciones
supersticiones, bulos, engaños y “recetas” falsas… Eternamente la posesión
material proporcionando efectos ilusorios: medallas, fama, impunidad,
dispendio, sinrazón, “majestad” de mandar, dominar… El magnetismo del dinero lo
puede y consigue casi todo… Si te yergues en una existencia de precariedad, no
eres nada… La diferencia de posesión, establece la identidad… Creencias e
ideologías se desvanecen con la frustración… ¿Quién vive? ¡Quien pesa y mide!
Discursos y promesas de los “dominadores
del mundo”, para adormecer las mentes…, que siempre acaban rompiendo y
reventando sueños… Manipulaciones con picardía, envidia y mala fe… Andando el
tiempo te matan la ilusión… Aplausos eufóricos al parné, para manejar a los
pueblos y a los “mundos”, aún en los empates; considerados una victoria por uno
y otro bando… Nada más justo que quebrar las leyes de las injusticias… Destino:
la verdad… Trastornados ególatras, monstruosos, petulantes, medrosos, amos de
los “mundos”…; muchos de tradiciones bárbaras… Malos hechos con buenas palabras
¿A quién no engañan? Cultura
“domesticada”… Proclamas de ornato y rimbombancia para acallar la miseria…
Mercenarios del poder… Sujetos presuntuosos, abusones, mangantes que coexisten sin obligación ni
compromiso… La mentira ¿La ley de la
vida? No hay proyecto sin crack ni vereda sin penalidad… Filósofos que ríen
(Demócrito) y filósofos que lloran (Heráclito); llamado el “oscuro” y el
“filósofo plañidero”, por su pesimismo social…
Ítem. “… Grecia, Roma, Cristiandad, Europa—Fernando
Pessoa—los cuatro van a donde va toda edad…”.
X
Aún recuerdo aquel día de
sonoro bullicio…, cuando empezaba a querer saber más de lo que se enseñaba…;
cuando los manantiales del río no lloraban… Eran tiempos de la “sopa en vino”,
de “bicho malo nunca muere”, de “perros rabiosos” y de “Reyes Magos” con los
sacos hasta la boca de carbón de las carboneras… Aquel era un día de falsear
ideales, creencias (que no eran tanto sino enconos, desquites y sañudas
tozudeces) conciencia y hambre; zampando y pimplando zurra y vino a “palo
seco”. Sin más afanes y delirios de equidad, verdad y razón de los que pudiera
tener un caracol, la gente pasaba el día “chispeante y gran parte de la noche
porfiando, canturreando, tonteando y
“tanteado” un buen amo o sitio donde “pillar” algo… Los mozos y hombres más
fuertes se empecinaban y discutían sobre su habilidad y fortaleza, “boleando”
con bolas de hierro, en el “tiro de la cuerda” y del “garrote”; que consistía
en que dos individuos sentados en el suelo y un garrote, haciendo tope con los
pies ambos obstinados adversaros, tiraban hasta que uno u otro era “llevado”,
levantado el trasero del terreno. De lo que más se jactaban era de lo mucho que
aguantaban pimplando sin dar traspiés, y de lo que desarrollaban el tajo,
cuando lo había, y de cómo burlaban a los guardas en las “correrías” montanas… Algunos
renegaban del matrimonio, blasfemando y rompiendo vidrio cuando las consortes llegaban y les prevenían que
dormirían “aparte”, por la “borrachera” que tenían… “y lo que te rondaré
morena”; les respondían balbuceando, en tono jocoso, algunos “maromos”,
tratándolas de bordes… Las mujeres se marchaban murmurando plegarias…;
demudando los rostros con visajes, mohines, muecas y gestos con las manos que
tenían muchas palabras… Entre acaloradas controversias, con empalagoso empeño,
casi todos salmodiaban jubileos a los mandamases…
Unas personas del parabién, con gestos de rutinas y chabacanos chinchorreos, que también alivian aflicciones en episodios de la sociedad humana, nos “echaron el ojo” a los críos con cierta indiferencia, por andar con tramposas enjundias… Un sujeto forastero, tal vez un arriero que hizo parada en una posada de “La Plazoleta”, muy caviloso, con mirada y talante de desconfianza por lo mucho vivido y padecido, obviaba comentarios cargados de enredijos y entresijos… En su mente “deshilachada”, se agitaban y sosegaban derrotas, victorias, verdades, mentiras, escarmientos, sentimientos… Su conciencia, tal vez le dictaba que, en el reglamento de régimen interno de la vida, la virtud y la civilidad no estaban contempladas… Cuando alguien grito: ¡Viva! ¡Viva!, el ambulantón dio la espalda a quien voceaba alocadamente; con la amargura en su rostro de haber perdido hasta lo no conseguido…
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Jueves, 8 de Enero del 2026
Jueves, 8 de Enero del 2026
Jueves, 8 de Enero del 2026