En estos días de carnaval
no se han parado de derramar risas, interminables desfiles y destellos de
alegría de mil tonalidades. Esta fiesta se remonta a nuestros antiguos
ancestros de Egipto, Grecia y Roma al mismo tiempo que nos recuerda un rito de
burla y sátira.
La palabra carnaval tiene un origen incierto, si bien etimológicamente puede tener su origen en los términos "carrus navalis", que derivan de los carnavales romanos en las que se sacaban a las calles carrozas (carrus) sobre las que se colocaba un barco (navalis), esto ocurría en el Renacimiento Italiano. Otro origen es el de carne levare, carne vale (quitar la carne).
La Iglesia justificaba estas fiestas dando una especie de "bula" al desenfreno de los creyentes con el fin de que puedan entrar en la cuaresma que comienza el miércoles de ceniza, con el cuerpo satisfecho de los placeres mundanos y el alma repleta de paz y recogimiento.
De un modo u otro bajo el
punto de vista religioso o pagano el Carnaval es una fiesta muy peculiar en
donde confluyen una serie de fenómenos cuyo estudio dará mucho que pensar y
sobre el que se podría hablar y escribir
todo un tratado.
Carnaval equivale
a fiesta, a máscara, a desencadenamiento de tensiones, de burlas y
sátiras, a permisividad, a rotura de normas y a extroversión. Creo que el
carnaval es la fiesta en donde el hombre
muestra su debilidad y grandeza
bajo la máscara y el disfraz. Es una
válvula de escape donde casi todo se nos permite, al menos una vez al año.
Tras la
máscara mostramos nuestro rechazo
a las normas, nuestra protesta a lo
establecido, donde la vida se nos presenta como
un culto al desenfreno, donde la "carne" se revela buscando
quien sabe que
ancestrales deseos dormidos
bajo la pesada "consciencia" de la
"cultura establecida" de la "norma" que nos esclaviza.
El carnaval a lo largo de la historia ha sido el escaparate de la lucha del pueblo contra el poder. No siempre la autoridad ha visto bien esta concesión a la crítica, no siempre el amo ha querido sufrir la humillación del esclavo, la burla y el escarnio paseando sus estandartes por las calles de los pueblos. Esto es justo lo que ocurría en las famosas fiestas Saturnales donde se invertían los roles.

Los Griegos necesitaban la máscara para interpretar sus papeles teatrales. Con la máscara el yo se transformaba y el actor quedaba libre para poder ejercer su papel encarnando al personaje. Obtenía la venida de los propios dioses para poder adoptar la forma de animal, de divinidad, rey o cualquier otra cosa.
Aquellas máscaras
eran la única puerta por donde se
le permitía la entrada a los
mortales hacia el mundo del misterio de la divinidad del bien y del mal,
de la muerte y la vida.
Si no es bajo este
prisma, no se puede explicar el fenómeno del carnaval. El transformismo del
enmascarado es la llave por la que se puede penetrar en este misterio. De tal
manera que los jóvenes, adultos y niños sienten la necesidad de disfrazarse de
los personajes de una civilización pasada, de cuentos evocadores como el de
Aladín y Las mil y una noches, de Romeos y Julietas, de maléficos y de
bondadosos personajes.
Se buscan formas de expresión en animales y monstruos, se trastoca la voz, se grita, se baila, se ríe y se miente. Todas estas son constantes presentes en la fiesta que configuran el ritual y posibilitan la "catarsis" , la "transformación" del ser.
Y en algunas ocasiones,
las voces del pueblo se manifiestan y tratan de revelarse contra el sistema a
través de elocuentes chirigotas, graciosas, satíricas y destornillantes que
arrancan la risa del pueblo. Estas coplas humorísticas gaditanas surgieron en
el siglo XIX y tienen una gran acogida por su crítica social irónica.
Para terminar me atrevo a
decir que el carnaval es una medicina
para la enfermedad de impotencia y dominio que padece el pueblo, es
el bálsamo que mitiga el dolor de las heridas que todo pueblo "por
definición" padece.
Disfruten del
carnaval para dar la bienvenida a la Cuaresma
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Martes, 17 de Febrero del 2026
Martes, 17 de Febrero del 2026
Martes, 17 de Febrero del 2026
Martes, 17 de Febrero del 2026
Martes, 17 de Febrero del 2026
Martes, 17 de Febrero del 2026