Pocas veces se puede hacer un ejercicio tan grande de
honestidad intelectual y ética como enseñar los referentes, sin tapujos, con
orgullo… Como quien enseña unos dúplex de reyes tras un órdago en el lance de
grande del mus. Y mucho más en el caso del arte donde tan necesarias son las
referencias para el creador. No en vano, con ellos, a través de su obra, el
artista sigue formándose, continúa creciendo, la observación de los grandes
maestros (con ojos humildes y espíritu de esponja) permite descubrir como otros
solventaron los retos que parecen insalvables. Además, el hecho de reconocerlo
sirve como muestra de respeto al inspirador, como homenaje, como gratitud.
Eso es lo que ha hecho el colectivo Jueves al desnudo
en su última exposición, “Referentes 2026” un colosal homenaje a obras y
artistas icónicos —que lo son individualmente para cada miembro del grupo—,
reinterpretándolas con sus ojos, manos, técnica, lenguaje, sensibilidad… No se
trata de reproducir, sino de releer, pero sin escamotear el estilo ni las
maneras artísticas de cada uno de los once componentes del colectivo. Y es el
desnudo, el modelo que cada jueves posa para ellos, el vínculo, el eje
vertebrador de esta sorprendente exposición, la seña de identidad de la
muestra.
Además, de las paredes López Torres cuelgan los apuntes,
trabajos, bosquejos o estudios que del modelo que apuntala la obra (cada una de
ellas) hicieron el resto de los camaradas de esta artística cofradía. Desde
otro ángulo, con diferente estilo e interpretación. De tal manera que lo
individual se une a lo colectivo en un círculo virtuoso, reivindicando el
dibujo del natural y la figura humana como gesto artístico.
Volvió el periodista este domingo (soleado, luminoso,
templado, después de la concatenación de temporales) a la pinacoteca de la
Glorieta. La sala temporal está radiante (no solo por el sol), colmada de un
arte que deslumbra; es un emocionante horror vacui. Uno al entrar no sabe donde
mirar, el color, las formas distintas, tamaños, estilos… Me siento como el
archiduque Leopoldo Guillermo llegando a su galería de pinturas de Bruselas. A
pesar de lo que pueda parecer se respira tranquilidad —un sosiego monástico me
atrevería a decir— en el López Torres; el público contempla, sin prisa. Hay
pintoras del colectivo atendiendo amablemente al respetable. Tal vez falte un
cuarteto de cuerda en el centro de la sala tocando el “Oblivion”, por ejemplo.
La pintora que me acompaña, mi mujer, me recomienda que
empecemos el tour de izquierda a derecha, en sentido antihorario.
Obedezco. La suavidad del trazo y los
colores no esconde el dramatismo y la fuerza de la obra de Silvia de Castro;
reescribe a Ingres, el mito de Leda y el cisne. Ya saben, uno de los escarceos
de Zeus —de las violaciones y abusos del dios supremo. Verónica Bueno
—nuestra siguiente parada— transforma la negra devastación de “Mujer con niño
muerto”, de Käthe Kollwitz en un colorido, empoderado, valiente y descarado
cuadro, una piedad con mucho genio.
Andrés Ruiz Paraíso es capaz de maximizar con su
estilo toda la descarnada crudeza del “Autorretrato” de Sam Dillemans (un
artista belga actual, expresionista, que recrea escenas de boxeo). Ruiz Paraíso
se enfrenta a la obra impúdicamente, mostrando hasta sus anotaciones en el
cuadro. Con una elegante y
tranquilizadora sencillez Pilar Jiménez Amat reinterpreta “La Source” de
Ingres. La artista contrapone los colores suaves, la belleza sosegada y las
pinceladas etéreas al voluptuoso realismo del francés.
Rogelío García desnuda un icono del arte
estadounidense, “La madre del artista” de Whistler. Le quita el negro de los
pesados ropajes y la sumisión de la toca, mostrándola libre, fuerte, con una
tranquilizadora sonrisa. Gobi ha escogido a dos mitos, Medea y Sarah
Bernardt; el tomellosero homenajea el cartel que del estreno en el Théâtre de
la Renaissance de la tragedia de Eurípides, con la Divina Sarah como
protagonista, creó Alphonse Mucha. El paso del tiempo, la inexorable erosión de
estos ciento veinticinco años, que Gobi cataliza con su reconocible estilo, le
sientan muy bien a la nueva creación.
Concha Espinosa libera a la modelo del pesado vestido
eduardiano con mangas “pernil”. La tomellosera reinterpreta con la solvente
perfección de la que hace gala “Sueños”, del realista italiano Vittorio Matteo
Corcos. La mirada de la protagonista del cuadro de Espinosa encandila al
espectador, lo atrapa. Culubret aborda con estremecedora sensibilidad el
homenaje a “Sol ardiente de junio” de Frederic Leighton. Caroline Culubret
potencia la serenidad de la pintura del referente, suaviza su academicismo y
emociona con su reconocible estilo.
No disimula Manuel Solana el espíritu absolutamente
báquico de su creación. Con su identificable manera creativa, el artista
reescribe “El triunfo de Baco” de Cornelis de Vos. Solana, que es capaz de
llevar la escena que interpreta más allá de los límites del cuadro, consigue
amalgamar el arte del barroco con su propia forma de pintar. Se nos antoja una
obra del XVII. María Jesús Navas logra sorprendernos con la arrebatadora
ingenuidad de su visión de “Muchacha” de Montserrat Gudiol. La artista sostiene
la imagen reflexiva, plana, arcaica, con una modernidad apabullante. El
desgarrador (y evangélico) púrpura del manto de la protagonista contrasta con
la suavidad de la figura que envuelve.
Con Ana Parra acaba nuestra turné. Se ha atrevido con
la imagen por antonomasia del romanticismo, el “El caminante sobre el mar de
nubes”, de Caspar David Friedrich. Despojándolo del color (y de la ropa)
traslada al caminante de la grandilocuente naturaleza a un apabullante, pero
sereno, skyline. Además, con líneas limpias, trazos firmes y una geometría
necesaria. Y es que, tal vez Parra lleve razón y lo que ahora nos sobrecoge son
los imponentes paisajes urbanos de las megalópolis modernas.
Nos vamos contentos del López Torres, satisfechos por lo que
hemos contemplado y orgullosos del inagotable potencial artístico de Tomelloso.
“Referentes” es, sin lugar a dudas el acontecimiento cultural de la temporada en
nuestra ciudad. Va a estar hasta el 11 de marzo, no lo duden, acudan al López
Torres, admiren las creaciones de nuestros artistas, disfruten del arte, sin
prisas y sin prejuicios.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Miércoles, 11 de Febrero del 2026
Miércoles, 25 de Febrero del 2026
Miércoles, 25 de Febrero del 2026
Miércoles, 25 de Febrero del 2026