Un Auditorio López Torres completamente abarrotado ha
acogido el acto que ha marcado el inicio oficial de la Romería de la Virgen de
las Viñas 2026, una cita que ha reunido a autoridades, hermandad y vecinos en
una velada cargada de emoción, fe y sentimiento de pueblo.
El acto, conducido por Pedro García Ocaña, que ha presentado
con soltura y emotividad una ceremonia que, por segundo año ha vuelto a
confirmar el éxito del nuevo formato estrenado el pasado año, con cambios en
ubicación y calendario que han contribuido a reforzar el carácter de este
arranque romero. La ceremonia ha contado con la presencia del presidente de la
Hermandad, Alejandro Ramírez Soriano y su junta directiva; el alcalde de Tomelloso,
Javier Navarro; y miembros de la corporación municipal, las concejalas
del equipo de gobierno Eloísa Perales, Inés Losa y Elena Villahermosa,
junto al edil Manuel Marquina, además de las concejalas del Grupo
Socialista Victoria García y Consuelo Perona.
Un pregón desde la emoción y la raíz
Bernabé Blanco ha construido su magnífico pregón como un
relato profundamente íntimo, emocional y cargado de fe, renunciando a la
grandilocuencia para apostar por la autenticidad: “me propuse algo más
sencillo: hablar desde el corazón”.
Desde el inicio, Blanco ha reconocido con humildad la
sorpresa por su designación —“nunca pensé que algún día estaría ocupando
este lugar”—, subrayando el honor que supone representar a un pueblo y a
una tradición que siente como propios. Ese tono cercano es el que ha vertebrado
todo el discurso, en el que la Romería aparece definida como mucho más que
una celebración, como un encuentro colectivo de fe, identidad y pertenencia.
Fe y tradición: un mismo camino
Ha descrito la celebración en honor de la Patrona de
Tomelloso como una experiencia total donde conviven lo religioso y lo festivo.
Blanco ha dibujado con precisión ese equilibrio que define a Pinilla, “un
lugar donde lo sagrado y lo festivo no se estorban, sino que se acompañan”.
El pregonero ha insistido en que la Romería no es solo
cultura o tradición, sino “un camino de fe, una peregrinación que nos reúne”,
en el que cada año miles de personas marchan hacia la Virgen de las Viñas. En
esa imagen colectiva, resalta la fuerza simbólica de un pueblo que camina unido
y sin diferencias, “frente a nuestra Madre desaparecen las distinciones: ahí
todos somos iguales”.
La lección de la viña
Con un marcado tono reflexivo, Blanco ha introducido una de
las metáforas centrales del pregón, la viña. A través de ella ha ido
contraponiendo el ritmo pausado de la tierra con la inmediatez del mundo
actual, reivindicando valores como la paciencia, la espera y la confianza. “La
fe no consiste en correr… sino en confiar”, ha señalado en una de las ideas
más potentes del texto.
Y ha añadido, en clave casi susurrada, “no tengáis prisa.
Confiad. Yo estoy aquí”, poniendo voz a la Virgen como guía en los momentos
de incertidumbre. El pregón ha trascendido así lo religioso para convertirse en
una reflexión sobre la vida cotidiana, apelando a la necesidad de recuperar el
entendimiento: “tenemos que ser capaces de bajar el tono y abrir más nuestro
corazón”.
Familia, memoria y compromiso
El discurso ha alcanzado uno de sus momentos más emotivos al
detenerse en el ámbito familiar. Blanco ha abierto una ventana a su vida
personal y a las raíces de su fe. Junto a su mujer, ha explicado, trata de
educar a su hija en los valores recibidos, “la fe sencilla, el cariño por
nuestras tradiciones y el respeto profundo por los demás”, con el deseo de
que la Virgen de las Viñas sea para ella “una Madre que camina con nosotros”.
En ese hogar se sostiene una herencia que trasciende lo
religioso para convertirse en identidad. El pregonero ha recordado la figura de
su padre, dedicándole el pregón, “papá, hoy este pregón también es el tuyo”,
y reivindicando una fe vivida en lo cotidiano: “la fe verdadera en la Virgen
no necesita ruido” y “más que proclamarse, hay que vivirla”.
Ha extendido ese recuerdo a sus abuelos y a “tantos
hombres y mujeres de Tomelloso que ya no están”, pero que dedicaron su vida
al pueblo, a sus tradiciones y a la Virgen de las Viñas, defendiendo que un
pueblo se sostiene sobre valores, raíces y memoria compartida.
A ello ha sumado su experiencia de 28 años trabajando con
personas con discapacidad, subrayando el carácter integrador de la Romería,
un espacio donde todos tienen cabida y donde desaparecen las diferencias.
Un mensaje para el presente y el futuro
Bernabé Blanco ha concluido su intervención con una mirada
esperanzadora, especialmente dirigida a los jóvenes, a quienes ha interpelado
para que no pierdan el sentido profundo del camino: “la alegría más grande
no está en la fiesta que pasa, sino en la fe que permanece”.
El cierre, en forma de oración, ha reforzado el carácter
devocional del pregón y ha dejado una idea central que resume todo el mensaje: “porque
si la Romería no transforma el corazón… se queda en paisaje”.
Bernabé ha recibido una larga y cálida ovación por
parte del público, tras la que el presidente de la Hermandad le ha impuesto la
blusa, el pañuelo y el diploma que lo acreditan como Pregonero 2026.
José María González Mezcua, nuevo Mayoral
El acto ha continuado con el nombramiento de José María
González Mezcua como Mayoral 2026, en reconocimiento a su trayectoria de
entrega y devoción a la Virgen de las Viñas.
Tras recibir la vara de mando de manos de su antecesor, Javier
Perales Burillo, y la blusa y el pañuelo que le ha colocado Isabel Cañas,
ha tomado la palabra visiblemente emocionado, asegurando que asume el cargo “con
dignidad, con gratitud y con un profundo orgullo”.
En una intervención muy sentida, ha destacado el papel de la
familia en la transmisión de la fe, recordando que “nació en mi hogar, de la
mano de mis padres”, y subrayando que “la fe no siempre necesita grandes
palabras, sino un corazón sincero”.
También ha puesto en valor el carácter colectivo de la
Romería, expresando su deseo de que siga siendo “ese lugar donde tradición y
fe se dan la mano y donde los corazones de un pueblo laten al mismo compás”.
La música de Hakuna y un cierre con mensaje
La nota musical la ha puesto el grupo Hakuna de Bolaños de
Calatrava, que ha contribuido a reforzar el carácter emotivo de la velada.
El presidente de la Hermandad, Alejandro Ramírez Soriano, ha cerrado el acto con un mensaje centrado en la fe, la devoción y la unidad, recordando que el verdadero sentido de la romería va más allá de cualquier reconocimiento, como una auténtica “declaración de interés espiritual”.
El acto ha concluido entre aplausos y con el himno a la Virgen de las Viñas, dejando a Tomelloso preparado para vivir intensamente su Romería, que culminará el próximo 26 de abril con la traída de la Patrona.
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Sábado, 18 de Abril del 2026
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