Hoy, primero de mayo, alzo los ojos
y la luz me abre un camino
donde pasan las primeras golondrinas.
Vuelan —sin mapa— como si supieran
que la primavera también reza
cuando el viento se arrodilla en los barbechos.
En Tomelloso, la tierra tiene apellido de manos:
pan, surco, esfuerzo, vendimia,
trabajo que se vuelve oración
con el refrán en la boca:
a Dios rezando y con el trabajo hecho.
Aquí nació un muchacho con sonrisa
de brote de vid, Ismael Molinero Novillo,
un primero de mayo de 1917,
y la vida le cabía en una fe sencilla.
Le bastaba una guitarra y el milagro
humilde de estar con los otros: los jóvenes,
la parroquia, los ancianos del asilo,
la música como manta sobre la soledad.
Daba alegría sin hacer ruido,
como quien enciende una lámpara pequeña
y deja que el mundo la encuentre.
Luego llegó la guerra, con su lógica de hierro,
destrucción, odio y muerte.
Y él, movilizado, llevó dentro una paz
que no se alistaba.
Dicen que no apretó el gatillo,
que el corazón se le quedó en el lado donde el odio
no manda. Que se le hizo surco de amor y entrega.
Prisionero, enfermo, silencioso
como una espiga que no presume de su lozanía,
murió en Zaragoza el 5 de mayo de 1938,
con veintiún años apenas, y aun así
con la edad suficiente para amar sin reservas.
Y el tiempo —que suele borrarlo todo—
no pudo con esa claridad: el 23 de mayo de 2024
la Iglesia reconoció sus virtudes heroicas,
y lo llamó Venerable.
Ahora, en Tomelloso,
en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora,
sus restos reposan desde aquel 20 de febrero de 2025:
un lugar de oración donde la memoria permanece.
Y yo, hoy, primero de mayo, no celebro un nombre:
celebro una manera de estar en el mundo.
Porque hay vidas que no hacen ruido
y, sin embargo, cuando se recuerdan se llena
el aire de un canto
limpio y un amor inmenso.
Como si las golondrinas, al cruzar el cielo,
dibujaran con sus alas una sola frase,
muy antigua y siempre nueva:
la paz también es amor y valentía a pesar
de las guerras fratricidas cuando Dios es norte y guía.
Poema: Natividad Cepeda Secretaria General Asociación para la Beatificación y Canonización del Venerable Ismael de Tomelloso.
Ismael Molinero Novillo (“Ismael de Tomelloso”) nació el 1
de mayo de 1917 en Tomelloso y falleció el 5 de mayo de 1938 en Zaragoza. El 23
de mayo de 2024 se promulgó el decreto de sus virtudes heroicas, por lo que
puede ser llamado Venerable. Sus restos fueron trasladados e inhumados en la
parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. de Tomelloso el 20 de febrero de 2025.
Varias reseñas y testigos señalan que, movilizado para la
contienda, no llegó a usar su fusil.
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Sábado, 2 de Mayo del 2026
Viernes, 1 de Mayo del 2026
Sábado, 2 de Mayo del 2026