Casi 24 horas después del accidente ferroviario de Urda, la provincia de Toledo sigue conmocionada por una tragedia que deja, por el momento, 68 fallecidos y 183 heridos, según el balance difundido. La cifra de víctimas mortales se mantiene provisional, ya que todavía quedan zonas bajo los vagones volcados que no han podido inspeccionarse por completo. Los equipos de emergencia continúan trabajando sobre el terreno y la investigación judicial trata de esclarecer cómo pudo producirse una colisión por alcance entre dos trenes de alta velocidad.
El accidente ocurrió este miércoles, 28 de octubre, en la línea Madrid-Sevilla, entre Urda y Los Yébenes, cuando un tren AVE de Renfe alcanzó por detrás a un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía. El impacto provocó el descarrilamiento de varios coches y la caída de dos vagones del Iryo por un terraplén.
44 de los fallecidos viajaban en el Iryo y 24 en el AVE. En cuanto a los heridos, la información publicada sitúa en 183 el total de afectados, con 107 hospitalizados en Castilla-La Mancha y 76 en Madrid. Estas cifras corresponden a un balance provisional que puede variar conforme se actualicen los datos asistenciales.
El rescate continúa y no se descartan más víctimas
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmaba este miércoles que el balance provisional se mantenía en 68 fallecidos, aunque advirtió de que podrían aparecer más víctimas cuando las grúas permitan levantar los vagones volcados e inspeccionar las zonas que permanecen inaccesibles.
Tras reunirse con el ministro de Transportes, Óscar Puente, García-Page explicó que todavía quedaban cuerpos pendientes de recuperación. De los cinco que se encontraban en esa situación, uno ya había sido extraído y otros cuatro seguían en proceso.
«No es descartable, no es descartable», reiteró el presidente regional al ser preguntado por la posibilidad de que aumentara el número de fallecidos.
La jueza que instruye el caso ha autorizado la reanudación de los trabajos, que requieren maquinaria pesada para retirar los convoyes. Los equipos de emergencia mantendrán el dispositivo durante el tiempo que sea necesario para completar las labores de rescate.
En paralelo, continúa la identificación de las víctimas mortales. La Guardia Civil está recogiendo muestras de ADN en distintas oficinas habilitadas en Sevilla, Madrid y las proximidades del accidente. Protección Civil mantiene, además, un dispositivo de atención a los familiares.
Quince heridos permanecen en estado grave
La atención sanitaria sigue siendo otra de las prioridades. García-Page informó de que 15 personas permanecían en código rojo, reservado para los pacientes más graves, y precisó que cuatro de ellas se encontraban en una situación especialmente delicada.
El seguimiento de los afectados también incluye a pasajeros que pudieron abandonar el lugar por sus propios medios y trasladarse posteriormente a Madrid, donde algunos acudieron a centros hospitalarios por distintas dolencias.
Las autoridades están contrastando la situación de las personas que viajaban en ambos trenes para completar el balance de afectados y comprobar que todos han recibido asistencia.
La secuencia del accidente: del fallo del LZB al impacto
Una de las principales incógnitas es cómo pudo un tren AVE alcanzar a otro convoy que se encontraba detenido en la misma vía. Las primeras informaciones conocidas apuntan a una posible incidencia en el sistema de señalización y a una decisión posterior de reanudar la marcha, aunque la investigación deberá determinar la secuencia exacta y las responsabilidades que pudieran derivarse.
Según la cronología difundida por RTVE a partir de las explicaciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, a las 8.30 horas se produjo una caída del sistema de protección LZB, atribuida a un fallo de comunicación entre tres ordenadores en un tramo de 63 kilómetros.
A las 8.36 horas, según esa misma versión, el centro de control de Adif tomó la decisión de que el AVE que posteriormente chocaría con el Iryo reanudara la marcha con normalidad. El impacto se produjo alrededor de las 8.53 horas, aunque otras informaciones sitúan el momento del choque un minuto después.
Los audios de las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control, difundidos posteriormente, han añadido nuevos elementos a la investigación. Según la información publicada, se habría autorizado a los maquinistas de ambos trenes a reanudar la marcha, pero solo el del AVE lo hizo.
Sin embargo, fuentes cercanas a Iryo ofrecen una versión diferente sobre la secuencia. Sostienen que la maquinista del convoy se encontraba en contacto con el centro de control a las 8.38 horas y que, a las 8.48, el tren todavía no había recibido autorización para reanudar la marcha.
Estas diferencias deberán ser aclaradas mediante el análisis de las comunicaciones, los registros de circulación y los sistemas de seguridad ferroviaria.
Puente considera «inexplicable» la decisión de reanudar la marcha
El ministro de Transportes calificaba de «a todas luces errónea» e «inexplicable» la decisión del centro de control de Adif de ordenar al AVE que reanudara la marcha en esas circunstancias. También ha considerado «inverosímil» que se produzca una colisión por alcance en una línea de alta velocidad sin que intervenga algún fallo de especial gravedad.
La primera hipótesis apunta a un posible error humano relacionado con la gestión de la circulación, pero todavía no existe una conclusión definitiva sobre las causas del accidente.
El sistema LZB, que habría sufrido la incidencia inicial, continúa instalado en la línea Madrid-Sevilla, mientras que en otras líneas de alta velocidad se ha implantado el sistema más moderno ERTMS. La investigación deberá determinar qué papel tuvo la incidencia técnica y cómo se gestionó la circulación de los dos convoyes.
La investigación judicial busca esclarecer lo ocurrido
La jueza de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz (Toledo) ha solicitado distintas diligencias para determinar el origen del accidente ferroviario.
La Guardia Civil investiga las circunstancias de la circulación y las actuaciones del operador de control de Adif. La investigación deberá establecer si existieron fallos técnicos, errores en la gestión del tráfico o incumplimientos de los protocolos de seguridad.
El presidente regional, Emiliano García-Page, ha evitado adelantar conclusiones y ha insistido en que corresponde al Ministerio de Transportes y a los responsables ferroviarios ofrecer explicaciones sobre lo ocurrido, sin perjuicio de las actuaciones judiciales en marcha.
Tres días de luto oficial
La magnitud de la tragedia ha provocado numerosas muestras de condolencia y la suspensión de actos institucionales y políticos en Castilla-La Mancha. El Ayuntamiento de Tomelloso, la Diputación Provincial de Ciudad Real, el Gobierno regional y distintas formaciones políticas han cancelado sus agendas previstas.
El Gobierno de España ha decretado tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre, en memoria de las víctimas del accidente.
Mientras continúan las labores de rescate y la identificación de los fallecidos, las autoridades mantienen la atención sobre los heridos y sus familias. La retirada de los vagones y el análisis de las comunicaciones entre los trenes y el centro de control serán determinantes para reconstruir lo sucedido y conocer las causas de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años.
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Jueves, 29 de Octubre del 2026
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