Mujeres de la provincia

Mujeres de la provincia: Elvira Fernández-Almoguera Casas

Ángel Martín-Fontecha | Viernes, 9 de Febrero del 2024
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En la historia de España hay cinco mujeres juristas como ejemplo de la introducción de la mujer en el mundo de la judicatura:

Victoria Kent Siano, primera directora general de Instituciones Penitenciarias y Diputada a Cortes Constituyentes.

Clara Campoamor Rodríguez, activa sufragista y Diputada a Cortes

Julia Álvarez Resano, Diputada que fue la primera Gobernadora Civil de España y también la primera Magistrada.

María Luisa Algarra, primera mujer Jueza de la historia política española.

Elvira Fernández–Almoguera Casas, primera mujer que ocupó legal y orgánicamente un cargo en el Ministerio fiscal.

Elvira Fernández-Almoguera Casas nació el 20 de agosto de 1907 en Herencia (Ciudad Real). Fue la mayor de cuatro hermanos: Virginia (también nacida en Herencia el 20 de septiembre de 1911), Ramón y Josefa (ambos nacidos en la localidad albaceteña de Minaya).

Era hija de Cipriano Ramón Fernández-Almoguera López-Sepúlveda (natural de Herencia, nacido en 1876). Y de Virginia Rosalía Ruperta Casas Torrente (natural de Villarrobledo, nacida en 1887). Cuando nació Elvira, su padre Ramón aparece con el oficio de “propietario”. No en vano, estamos ante una familia con una importancia económica y social relevante en Herencia. En la fecha del nacimiento de Elvira, un tío suyo, Don Ramón Fernández-Almoguera Carrero, era alcalde de la localidad.

El padre de Elvira, el herenciano Ramón Fernández-Almoguera, falleció en la localidad albaceteña de Minaya el siete de marzo de 1955 (a los 79 años de edad –y no 75 como indica su partida de defunción-), siendo ya viudo de la madre de Elvira, Virginia Casas.

Elvira falleció el 14 de agosto de 1938, soltera, en su domicilio de Albacete, en la calle Marqués de Molins número 17. Tenía 30 años de edad y la causa de su muerte, según el apunte en el Registro Civil de Albacete, fue una grave afección cardiaca. La inscripción de fallecimiento en el Registro Civil perpetúa para el recuerdo la que fuere su profesión, “abogada”.

Tras los estudios de secundaria de la época inició sus estudios superiores diversificando sus aspiraciones, lo que pone de manifiesto el carácter humanista de esta herenciana por adquirir un conocimiento amplio en dos carreras universitarias tan diferentes (Derecho y Química), por si fuese poco, en centro docentes muy distantes entre sí (Murcia y Madrid).

Así, esta mujer, se matriculó en la Facultad de Derecho y de Ciencias Sociales de la Universidad de Murcia y en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid. Aunque estos estudios no los concluyera y se dedicara exclusivamente al mundo del Derecho, viendo sus primeras notas no podemos dudar de la capacidad científica de nuestro personaje.

De su expediente académico en la Universidad madrileña podemos ver que el domicilio de Elvira en la capital de España estaba en la Calle Fortuny número 30. En esta dirección estaba ubicada desde 1915 la denominada “Residencia de Señoritas”, que fue el primer centro oficial destinado a fomentar la enseñanza universitaria para mujeres en España. Dirigida desde su creación en 1915 por la pedagoga María de Maeztu, dejó de funcionar en julio de 1936 y desapareció tras la Guerra Civil.

En este centro las residentes además de contar con los servicios de alojamiento, disponían de un laboratorio en el que hacer sus prácticas, con una nutrida biblioteca en la que apoyarse para sus estudios y con un programa de clases, conferencias, conciertos o lecturas poéticas orientado a ampliar su formación.

Todo ello en una atmósfera pensada para ”ofrecer a las alumnas la garantía de un hogar espiritual rodeado de benéficos influjos, en el que poder disfrutar de las ventajas de la vida corporativa, de un sano ambiente moral y de toda clase de estímulos y facilidades para el trabajo”, según un folleto de 1933.

Estudió casi toda la carrera de Derecho en la Facultad de la Universidad de Murcia, salvo una asignatura, la última, que hizo en la Universidad Central de Madrid. Esta última asignatura era la denominada “Práctica Forense y Redacción de Instrumentos Públicos” y tras el traslado del expediente académico (efectuado el 21 de diciembre de 1927) se presenta a examinarse de la misma, en la convocatoria extraordinaria de enero de 1928, obteniendo la calificación de aprobado. Tras esto inició los trámites para que se le expidiera el Título de Licenciado de Derecho por la Universidad madrileña. El pago de las tasas para el Título de Licenciado en Derecho lo efectuó en septiembre de 1928 y sólo dos meses después (28 de noviembre) recibió dicho título.

Una vez obtenido el título de Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Madrid, Elvira Fernández-Almoguera ingresó en el Colegio de Abogados de Albacete en 1929, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo en la corporación de abogados albaceteña. Habrá que esperar hasta el 26 de enero de 1970, cuando otra mujer se incorporará a este Colegio de Abogados (esta segunda abogada sería María del Rosario Juncos Sáez).

Elvira Fernández-Almoguera fijó su domicilio profesional en la emblemática y monumental galería comercial, de estilo modernista, del Pasaje de Lodares, en concreto en el nº 1, de la capital albaceteña. De su actividad profesional sabemos, gracias a la Lista de Abogados de Albacete de 1932 que estuvo adscrita a los turnos de Abogados para Pobres, tanto en asuntos penales para delitos con penas inferiores hasta seis años como en asuntos de naturaleza civil.

Con el alzamiento militar de Julio de 1936 su vida profesional experimentó inesperados rumbos. Participó activamente como abogado fiscal interino, tanto en los nuevos órganos de Administración de Justicia de base popular surgidos a consecuencia de la guerra en la zona leal a la República, como en la Audiencia Territorial de Albacete, hasta la fecha de su muerte.

La Guerra Civil en el bando republicano supuso para la mujer la oportunidad de participar excepcionalmente en cargos que hasta entonces le venían siendo vedados por razón de sexo, como era el caso de la carrera fiscal. Así, la Segunda República obvió este impedimento sexista por claros motivos de conveniencia para dotar de personal a los órganos de la Administración de Justicia, afectados por bajas, ausencias y deserciones. Así se autorizaba “al ministro de Justicia para que pueda nombrar con carácter interino, funcionarios de las carreras judicial y fiscal, cualquier que sea su categoría”.

Para encontrar a la siguiente mujer en la historia del derecho español que ocupase el cargo de abogado-fiscal, habrá que esperar hasta el 29 de abril de 1974, casi 40 años después,  cuando María Belén del Valle Díaz accediera al mismo.

Siguiendo con el quehacer laboral de Elvira Fernández-Almoguera, fue nombrada abogado-fiscal interino del Tribunal Popular de Granada (con sede en Baza), tomando posesión en éste el 29 de mayo de 1937. Es fecha que para la historia del derecho nos encontramos con una mujer como fiscal en España.

Al poco tiempo de ese primer nombramiento, cambió el destino donde ejerciera el mismo cargo de fiscal. Así, el 13 de enero de 1938, la Fiscalía General de la República, con sede en Barcelona, propuso el traslado del expediente de Elvira Fernández-Almoguera a la Audiencia Territorial de Albacete. El Ministerio de Justicia republicano acepta esta recomendación y se acuerda el traslado por Orden de 17 de enero de 1938, tomando posesión del nuevo destino el 11 de febrero de 1938. En este destino estaría Elvira hasta el momento de su repentino fallecimiento.

Durante toda la década de los años treinta del pasado siglo XX, participó activamente en la vida política de la provincia de Albacete. Militó en el partido de la Unión Republicana. Participó activamente interviniendo en mítines diversos por localidad albaceteñas, a veces como representante de su partido y otras veces en la organización política de izquierdas aglutinadas en el llamado Frente Popular para las elecciones generales a Cortes de febrero de 1936.

El 16 de enero de 2019 en Herencia se inauguró una nueva sede del Juzgado de Paz local, rindiendo homenaje a Elvira Fernández-Almoguera Casas. En este momento histórico además de la consideración histórica hacia esta herenciana se puso en valor el camino que se abrió, con personajes como Elvira, a tantas mujeres de toda España. Gracias a romper las barreras de su momento y conseguir dar los primeros pasos como pioneras en distintos ámbitos sociales, políticos y culturales se ha ido progresando en el reconocimiento del papel de la mujer en el desarrollo de nuestra sociedad.


Placa conmemorativa del nuevo Juzgado de Paz de Herencia con el nombre de Elvira Fernández-Almoguera Casas

La herenciana Elvira Fernández-Almoguera Casas fue una de ese grupo de mujeres nacidas alrededor de la primera década del siglo XX que luchó con valentía, coraje, inteligencia y determinación por los derechos de la mujer en una España que las condenaba a la mediocridad. Son la denominada generación del 14. Su legado permitió que pocos años después otras mujeres se liberaran del corsé intelectual y social que las constreñía a su papel de madres y esposas, participando sin complejos de la vida intelectual y cultural de la España de los años 20 y 30.

FUENTES:

MARTÍN-FONTECHA GUIJARRO, Ángel. “Elvira Fernández-Almoguera Casas, primera fiscal en la historia de España”. herencia.net. [19 de febrero de 2019]

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