Todos hemos tenido ocasión en estos últimos días de ver las
declaraciones del presidente de un país poderoso amenazando a otro mucho más
pequeño y débil.
De sobra conocemos la enorme fuerza militar de cuatro o
cinco países. También sabemos que no deben invadir a sus vecinos más débiles.
Existen leyes internacionales que protegen al más débil
contra el más fuerte. En nuestra opinión, deben respetarse siempre.
Muy poca gente no tiene nociones de historia y no sabe cómo
empezó la Segunda Guerra Mundial. La invasión de Polonia fue una de las causas
más determinantes del inicio de esta desgraciada contienda.
Un dirigente de un país poderoso debe buscar solucionar
situaciones difíciles en el plano internacional. Debe aprovechar la
privilegiada posición que le da su cargo para ofrecerse a dialogar y usar la
fuerza solo en casos extremos.
Lo anteriormente expuesto puede parecer debilidad en un
dirigente que tenga a su alcance los mejores medios de todo tipo.
Ser el más fuerte en el panorama internacional es una gran
responsabilidad. Además de las
obligaciones internas que tiene en su país, debe mediar en conflictos
internacionales no usando la fuerza más que lo imprescindible.
Cuenta una leyenda que el pequeño David tumbó al gigante
Goliat utilizando una honda y una piedra. Dos armas que en principio parecen
ridículas para combatir la enorme fuerza de un gigante.
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Jueves, 8 de Enero del 2026
Viernes, 9 de Enero del 2026
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